Aprende a escribir con las diez, sin mirar el teclado.
El juego prioriza la técnica antes que la velocidad. Durante los tres primeros mundos no se mide la rapidez: sólo cuenta la precisión y usar el dedo que marca el color. La velocidad empieza a puntuar en el mundo 4, cuando la posición ya está automatizada.
Los dedos se colocan sobre a s d f y j k l ñ. Las teclas F y J tienen un relieve para encontrarlas a ciegas; en el teclado de la pantalla están marcadas con una rayita.
Las tildes y la eñe llegan en el mundo 5 a propósito: hasta entonces las frases van sin acentos para no mezclar dos aprendizajes. Los números se dejan para el final porque la fila superior queda lejos para manos pequeñas.
Sesiones de 10–15 minutos, mejor a diario que largas y espaciadas. El progreso se guarda en este navegador.
Puedes cambiarlo cuando quieras desde el mapa.
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